Repasando el 2012: luces y sombras

662

Written by:

No sé si será porque la corriente de resúmenes de todo tipo me ha terminado por arrastrar, o porque quizás en mi fuero interno quisiera compartir con vosotros lo que ha sido el 2012 para mí. Un año, para qué nos vamos a engañar, duro, pero durante el cual he ido sembrando una cosecha que espero comience a dar sus frutos en 2013.

En primer lugar, he de agradecer a todas aquellas personas que han decidido apostar por mí – y por mi empresa- durante estos últimos 12 meses. Como he repetido en varias ocasiones, montar una empresa “desde cero” resulta complicado, máxime cuando el error es la única vía para salir adelante. En este sentido, puedo orgullecerme de estar rodeados de amigos, colaboradores y familia que siempre han estado allí cuando se les ha necesitado, a pesar de que mi cabezonería en ocasiones no me deje ver lo que desde fuera parece obvio.

2012 puede considerarse como el año de despegue de The Social Media Family: hemos participado en proyectos apasionantes, como Red Innova, un evento que a mí personalmente me enriqueció de una manera inimaginable como profesional, además de haberme ofrecido la posibilidad de tratar con personas de las que he aprendido una barbaridad. Por otro lado, nuestra propuesta formativa ha seguido creciendo, tanto a nivel presencial como online, ámbito éste en el que hemos consolidado nuestra alianza con Telefónica Learning Services.

Sin embargo, no todas han sido buenas noticias: he tenido que afrontar, por primera vez, el hecho de tener que prescindir de la primera – y hasta la fecha única- persona que he contratado por cuenta ajena, y os aseguro que no fue una decisión agradable ni sencilla (los que os hayáis visto alguna vez en una situación similar me comprenderéis perfectamente). Como os he comentado antes, del error se llega a la virtud, y esta lección me ha servido para aprender a escuchar a aquellos que tengo a mi alrededor. No hay mal que por bien no venga…

A nivel personal, lo cierto es que ha sido un año en el que he viajado muchísimo (para lo que venía siendo habitual): de la mano de la Fundación INCYDE he visitado Jaén, Barcelona, Córdoba, Cáceres, Mérida y Santiago de Compostela. Al mismo tiempo, otros proyectos me han llevado a Murcia o Melilla, entre otros lugares. De todos ellos guardo un recuerdo especial, la misma huella que seguro que me dejarán los destinos que ya tengo cerrados durante el primer trimestre de 2013, como Alcázar de San Juan o Santander, del cual os iré comentando mis peripecias conforme vayan surgiendo.

¿Y en 2013? ¿Qué espero que nos depare? Sobretodo, estabilidad y nuevos proyectos, tanto en España como en el extranjero. Sinceramente, creo que aún queda mucho camino por recorrer en nuestro sector, y debemos dejar de lamentarnos para enfocarnos hacia proyectos en donde sí se reconozca el esfuerzo y la calidad de nuestra labor. 2012 ha sido también un año en el que a nivel personal he madurado muchísimo, en el que he aprendido a hacer de la prudencia mi mejor aliado…aunque no siempre lo haya conseguido.

Last modified: 25 Diciembre, 2016

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *